La cromatografía nos indica, de manera holística, la calidad de salud del suelo. Una imagen que aúna los distintos parámetros del suelo, recoge toda la información vital del suelo, dónde se puede leer la interacción de los factores biológicos, químicos y físicos entre ellos y con el medio. Esta interacción nos muestra el grado de calidad que posee el suelo, y si cada uno de los factores esta en armonía con los demás

El cromatograma interrelaciona la parte física, química y biológica del suelo.

La calidad del suelo se compone de tres elementos esenciales para un adecuado funcionamiento (las 3M): los microorganismos, los minerales y la materia orgánica. El complejo suelo que posea una armonía entre estos tres elementos, será un suelo de máxima calidad.

  • Si disponemos de un suelo sin microorganismos, nos quedamos sin los agentes descomponedores de la materia orgánica para transformarla en humus, por lo que jamás dispondremos de humus en nuestro suelo. Un suelo puede disponer de mucha materia orgánica pero no ser disponible para las plantas, ya que necesitamos de los microorganismos para procesarla, por lo que tener gran cantidad de m.o. en el suelo no es sinónimo de mejora o calidad del suelo, ya que esta m.o. debe estar activa para las plantas. Para hablar de calidad de un suelo, este debe disponer de microbiología.
  • Si disponemos de un suelo sin minerales, las plantas no dispondrán del suficiente alimento para su desarrollo fisiológico, lo que les llevara a un estado de enfermedad y finalmente de muerte. Este caso es más claro debido a que la industria química se ha encargado que agricultores y consumidores “conozcan” la importancia de disponer de minerales en el suelo. “Conozcan” está entre comillas debido a que han ocasionado un desconocimiento en el otro extremo, los agricultores conocen o saben la necesidad de disponer de nutrientes minerales en el suelo, pero no conocen o saben tanto sobre los problemas que ocasiona la sobredosis de minerales. Para hablar de calidad de un suelo, este debe disponer de minerales.
  • Si disponemos de un suelo sin materia orgánica, los microorganismos no disponen de alimento para descomponer y crear humus, que es la parte mineralizada de la materia orgánica incorporada al campo. A parte de otros beneficios que ofrece la m.o., la producción de humus es uno de los elementos esenciales para el buen desarrollo de un suelo sano y de una planta sana, por lo que sí se puede equiparar que un suelo que produce humus (dónde intervienen los microorganismos, que descomponen la materia orgánica y la mineralizan, y que ofrecen los minerales al suelo y a las plantas) es un suelo de alta calidad. No confundir con añadir humus externo en el sistema agrícola, estamos hablando del humus que es capaz de producir el propio suelo. Así pues, para hablar de calidad de un suelo, este debe disponer de materia orgánica.

 

 

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